Como detectar agua en un terreno

En numerosos países, entre ellos Francia, algunas personas tienen la capacidad de investigar y determinar la presencia de agua en un lugar y detectar vetas de canales de agua, fallas y acuíferos. Cuando el radiestesista utiliza varillas metálicas, las mantiene paralelas entre los dedos. Cuando se acerca a un lugar en el que hay agua, las varillas se acercan entre sí y acaban cruzándose donde hay una fuente de agua subterránea importante.

Esto se puede probar y da resultado con muchas personas, pero los resultados son imprecisos y no indican el tamaño del acuífero. Además, este método no permite detectar flujos de agua subterránea pequeños y relativamente profundos. Estos métodos permiten localizar los acuíferos con mayor precisión y son mucho más eficaces para evaluar su tamaño, volumen, calidad y sostenibilidad.

Una nueva forma de detectar fugas en las viejas tuberías subterráneas podría ahorrar dinero y miles de millones de galones de agua. Crédito de la imagen: HiddenCatch / iStock Se calcula que entre el 20 y el 50 por ciento del agua se pierde por fugas en el sistema de abastecimiento de Norteamérica, un problema importante mientras las empresas de servicios públicos se enfrentan a cómo mantener a una población creciente en una época de escasez de agua. Como primer paso para localizar las aguas subterráneas, el hidrólogo elabora un mapa geológico en el que se muestra dónde llegan los distintos tipos de roca a la superficie del terreno.

Algunas de las rocas pueden estar tan agrietadas y rotas que proporcionan buenas aberturas para llevar el agua al subsuelo. Sin embargo, las rocas pueden estar tan plegadas y desplazadas que es difícil trazar su ubicación bajo tierra. ¿Quiere saber más sobre cómo los hidrólogos localizan las aguas subterráneas?

Sígame al sitio web de Geofísica para los estudios de interacción de aguas subterráneas y superficiales del USGS. Cada gota de agua limpia es preciosa. Por desgracia, entre el 30 y el 50% del agua se pierde por el envejecimiento de las infraestructuras.

Y la pérdida de agua equivale a la pérdida de ingresos para el proveedor de servicios de agua. El agua se pierde por fugas y grietas en las tuberías y sus accesorios. Dado que la mayor parte de las infraestructuras son subterráneas, es prácticamente imposible determinar visualmente la ubicación de estas fugas, a menos que el agua haya llegado a la superficie provocando charcos y socavones, daños estructurales, abombamiento del pavimento, etc., y la ubicación exacta puede ser indeterminada.

La detección de fugas requiere tecnologías especiales que permitan a los inspectores determinar con precisión la ubicación y la gravedad de las fugas en las tuberías. Se trata de un campo que sigue creciendo y avanzando mediante la utilización tanto de la tecnología establecida como de la adopción de métodos emergentes. LA IMPORTANCIA DE LA DETECCIÓN DE FUGAS El agua que se pierde por fugas, derroches o simples robos se denomina agua no facturada, ya que no proporciona ingresos al proveedor de agua porque nunca llega a sus clientes.

Puede tratarse de pérdidas físicas de agua que se escapa del sistema, o de agua no contabilizada que no se mide debido a contadores defectuosos y a contadores que han sido manipulados, a una contabilidad deficiente o como resultado de un error humano al leer y registrar los contadores del sistema de agua. Las tecnologías disponibles y emergentes están diseñadas para detectar y prevenir las pérdidas físicas de agua. Éstas continuarán a lo largo del tiempo hasta que se detecten.

La acumulación de pérdidas durante largos periodos de tiempo puede dar lugar a pérdidas significativas incluso por fugas insignificantes. Y si el agua puede salir, las impurezas del suelo, las bacterias, los elementos orgánicos, etc., pueden entrar y deteriorar la calidad del agua, hasta hacerla no apta para el consumo. Las pérdidas de agua no rentable se cuantifican del mismo modo que el agua suministrada: volumen de galones o litros por unidades de tiempo por minuto para la tasa de fuga/caudal real o por año para medir las pérdidas acumuladas.

Las pérdidas de agua también pueden medirse en grandes sistemas de suministro de agua en términos de volumen de agua perdida por la longitud total de millas o kilómetros de las tuberías que componen el sistema de suministro de agua. Estos valores se comparan con los caudales de suministro de agua para determinar el porcentaje de agua total que se pierde o no se contabiliza. Por regla general, las pérdidas de agua variarán proporcionalmente a la edad del sistema de abastecimiento de agua, o a la edad de las distintas subsecciones de los grandes sistemas metropolitanos.

Las ciudades más grandes y antiguas pueden tener secciones de menos de una década o de más de un siglo. MÉTODOS DE DETECCIÓN DE FUGAS La detección acústica sigue siendo el principal medio para detectar y localizar fugas en las tuberías. El método de detección acústica de fugas se describe como «el método sistemático de utilizar equipos de escucha para inspeccionar el sistema de distribución, identificar los sonidos de las fugas y señalar la ubicación exacta de las fugas subterráneas ocultas».

El agua que se escapa a alta presión de una fuga o grieta en una tubería produce un sonido de apresuramiento o siseo que puede recorrer una distancia considerable a lo largo de la propia tubería; en cambio, la tierra suelta que rodea la tubería en su zanja rellenada es un mal conductor del sonido. En este sentido, la tubería actúa como un medio de transmisión del sonido. Al hacerlo, puede actuar como las cuerdas