Competencias del comite de empresa

Desde el punto de vista jurídico, el comité de empresa es un órgano que representa a toda la plantilla, es decir, a todos los trabajadores de un centro de trabajo con un mínimo de cinco empleados, y ejerce los derechos de consulta y codeterminación a nivel del centro de trabajo Mitwirkungs- und Mitbestimmungsrechte que la ley confiere al conjunto de los trabajadores. Es elegido por los trabajadores para un mandato de cuatro años, y sus miembros son normalmente todos los trabajadores, aunque por ley el 25% pueden ser funcionarios ajenos al sindicato, que gozan de una protección especial contra el despido y la protección contra el despido sumario. Junto al comité de empresa en esta forma jurídica esencial, existen también las siguientes variantes: el comité de empresa por categorías Gruppenbetriebsrat, es decir el comité de empresa combinado Betriebsausschuss, en el que todos los miembros de los dos comités de categoría tratan conjuntamente los asuntos que afectan a las dos categorías de trabajadores; el comité de empresa Zentralbetriebsrat, que representa los intereses comunes de los trabajadores de todos los establecimientos de una empresa; el comité de empresa del grupo Konzernvertretung, que representa los intereses comunes de todos los trabajadores de las empresas miembros de un grupo empresarial; y el comité de empresa europeo Europäischer Betriebsrat, órgano creado en el seno de una empresa o grupo multinacional para representar a los trabajadores de sus distintos establecimientos o empresas situados en dos o más Estados miembros de la UE.

En Austria, al igual que en Alemania, la constitución de la empresa establece un sistema dual de representación de los intereses de los trabajadores que se basa en una separación formal entre el comité de empresa y el sindicato. Sin embargo, en la práctica diaria de las relaciones laborales esta separación formal se elimina hasta tal punto que puede decirse que el comité de empresa está incorporado a la estructura sindical. La demostración más clara de esta circunstancia práctica se encuentra en el hecho de que alrededor del 87% de los miembros del comité de empresa son también miembros de la Federación Sindical Austriaca ÖGB. Además, las elecciones a los comités de empresa son de facto un elemento integrante de la ÖGB en el sentido de que estas elecciones, para las que las distintas facciones políticas de la ÖGB presentan candidatos, sirven internamente como elecciones primarias en las que se basa la elección de los representantes en todos los órganos sindicales.

En consecuencia, muchos funcionarios de la ÖGB, sobre todo en los niveles inferiores de la jerarquía, son las mismas personas que los miembros del comité de empresa. En algunos sindicatos miembros, esta combinación de cargos está incluso prescrita por una norma formal que estipula, por ejemplo, que todos los funcionarios deben ser miembros de los comités de empresa o que la representación sindical a nivel de planta debe estar encabezada por miembros de los comités de empresa. Esta integración convierte a los comités de empresa en la columna vertebral de la organización sindical.

En muchos casos son el canal a través del cual se recaudan las cuotas sindicales, se mantiene al sindicato informado de las actitudes de los empleados, se justifica la política sindical ante los empleados y, sobre todo, se reclutan miembros del sindicato. La fuerza de los sindicatos depende en gran medida de que los establecimientos cuenten con un comité de empresa y de su grado de compromiso sindical. Recíprocamente, los sindicatos, junto con las Cámaras de Trabajo, desempeñan importantes funciones de asesoramiento y apoyo a los comités de empresa, siendo la más importante, desde el punto de vista del comité, el respaldo sindical en caso de conflicto con la dirección.

La cooperación que se exige formalmente al comité de empresa en virtud de los estatutos de la empresa es también el principio rector de la forma en que representa los intereses en la práctica. Los estudios empíricos demuestran que los comités de empresa se ven a sí mismos, por regla general, como un intermediario entre los trabajadores y la dirección. Esta actitud cooperativa del comité de empresa, impuesta por la ley y que configura su actividad en la práctica, fomenta, a su vez, la postura cooperativa adoptada por los sindicatos en el sistema de colaboración social.

La integración del comité de empresa con el sindicato y el modo en que trabajan juntos sobre la base de la cooperación en el sistema general de colaboración social no sería posible sin la división complementaria de competencias entre ellos establecida en la constitución de la empresa, que elimina cualquier base de rivalidad. Los elementos más importantes de este reparto de competencias son la reserva de la capacidad de celebrar convenios colectivos a los sindicatos independientes, con la consiguiente exclusión de los sindicatos específicamente empresariales Betriebsgewerkschaften del círculo de organizaciones autorizadas a celebrar convenios colectivos, y la exclusión de los aumentos salariales negociados del ámbito permitido de los convenios de empresa. En Alemania existe una base legal clara para la representación de los trabajadores en el lugar de trabajo en todas las empresas, excepto en las más pequeñas.

En virtud de la Const.