Imagenes de amor de frida kahlo

No hay nada «típico» en la historia de amor de Frida Kahlo y Diego Rivera, y quizás eso es lo que la hace tan romántica. Ambos eran artistas mexicanos: Rivera ayudó a establecer el movimiento muralista en su país, mientras que Kahlo fue más famosa por sus autorretratos. Esta semana se cumple el 113º aniversario de una de las artistas más célebres de la historia del arte: Frida Kahlo.

La pintora mexicana saltó a la fama a mediados del siglo XX con su enfoque único del autorretrato, que mezclaba elementos del surrealismo y del arte popular ingenuo para crear vibrantes expresiones de amor, dolor, tragedia y pasión. Frida Kahlo y Diego Rivera Imagen cortesía de Rivera fue un importante artista del movimiento muralista mexicano, mientras que Kahlo fue más conocida por sus autorretratos: 65 de las 150 obras que produjo se representaban a sí misma. Ambos se conocieron cuando Kahlo se afilió al Partido Comunista Mexicano y pidió consejo al consumado pintor, 20 años mayor que ella.

Frida y Diego Rivera por Frida Kahlo, 1931 Imagen cortesía de Frida Kahlo escribió estas palabras en una carta no enviada a su infiel marido, el artista Diego Rivera, y abren una ventana a su alma. Es la idiota, la pintora y la mujer que vivió y amó profundamente. Sus pinceles y pinturas fueron un refugio contra los latigazos existenciales de la vida.

La riqueza de opiniones en torno a Frida la ha convertido en un personaje central de la cultura popular. Su Casa Azul, enclavada en el corazón del barrio prehispánico de Coyoacán, se ha convertido en sinónimo de su uniceja, de sus delicadas manos sosteniendo un cigarro y de su pecho fundido que le servía de lienzo. No muy lejos de esta propiedad, encontramos otra casa donde encontró el amor y el desamor, y donde un refugiado soviético descubrió el tesoro más preciado de México: El Museo de León Trotsky.

Porque Frida amaba a Frida. El amor de Frida por sí misma, en particular por su propia imagen, no tenía que ver con la vanidad o la arrogancia; era la aceptación. Es cierto que su modelo favorito para sus cuadros era ella misma, pero estaba lejos de ser una muestra de narcisismo.

Cuando le preguntaron por qué, Frida explicó: «Pinto autorretratos porque soy la persona que mejor conozco. Pinto mi propia realidad». Los cuadros de Frida Kahlo muestran perfectamente el torbellino de emociones de la artista a lo largo de su vida.

Su arte da una mirada a sus pasiones, sus dolores y sus amores, que fueron mucho más allá de Diego Rivera. Chavela, que era 12 años menor que Frida, habló en varias ocasiones del amor que sentía por Kahlo cuando su carrera musical empezaba a despuntar, mientras era «una niña». Y gracias a unas cartas de amor recientemente descubiertas tenemos una nueva perspectiva de esta relación poco conocida.

Proporciones épicas: Sería difícil nombrar una relación amorosa más grande y turbulenta en la historia del arte que la de Frida Kahlo y Diego Rivera. Kahlo era todavía una estudiante de arte cuando se casó con Rivera, quien, 20 años mayor que ella, era ya un gigante del arte mexicano. Sus padres desaprueban el matrimonio y apodan a la pareja como «el elefante y la paloma», una alusión no muy sutil a la disparidad de tamaños.

51. «Te advierto que en este cuadro que estoy pintando de Diego habrá colores que ni siquiera yo conozco del todo. Además, quiero tanto a Diego que no puedo ser una especuladora objetiva de él o de su vida.»

– Frida Kahlo 52. «Mis cuadros están bien pintados, no con agilidad sino con paciencia». – Frida Kahlo 58.

Me gustaría pintarte, pero no hay colores, porque hay tantos, en mi confusión, la forma tangible de mi gran amor. – Frida Kahlo 59. «Quería decirte que todo mi ser se abrió para ti.

Desde que me enamoré de ti todo se transforma y se llena de belleza… el amor es como un aroma, como una corriente, como la lluvia». 60.

«La parte más importante del cuerpo es el cerebro. De la cara, me gustan las cejas y los ojos». – Frida Kahlo El Museo Cobra de Arte Moderno expone una colección privada especial de arte de primera línea de México, que nunca antes se había expuesto en los Países Bajos.

Además de las pinturas de Frida Kahlo México, 1907-1954, también se expondrá una selección de dibujos y fotografías. La exposición Frida Kahlo & Diego Rivera: Una revolución de amor ofrece la oportunidad de descubrir el mundo de los mundialmente famosos modernistas mexicanos. Historia de amor En 1929, Frida Kahlo se casó con uno de los pintores mexicanos más famosos, el muralista Diego Rivera.

La gran personalidad de Rivera, su política revolucionaria y sus inspiradores murales le convirtieron en una celebridad en vida. Tanto Kahlo como Rivera tuvieron relaciones extramatrimoniales. La relación entre Kahlo y Rivera fue intensa y, además de la admiración mutua por sus cualidades artísticas, compartían muchos intereses: el comunismo, los ideales socialistas de la Revolución Mexicana de 1910-1917 y el nacimiento de una identidad nacional mexicana con una pasión por las culturas y la historia de México antes de la colonización española del inmenso país en 1521.