Recomendaciones nutricionales para ninos de 6 a 12 anos

Las recomendaciones dietéticas generales de la AHA para los mayores de 2 años hacen hincapié en una dieta basada principalmente en frutas y verduras, cereales integrales, productos lácteos bajos en grasa y sin grasa, legumbres, pescado y carne magra.1,13 Estas recomendaciones generales se hacen eco de otras directrices dietéticas recientes en materia de salud pública, en las que se hace hincapié en el bajo consumo de grasas saturadas y trans, colesterol y azúcar y sal añadidos; en la ingesta de energía y la actividad física adecuadas para el mantenimiento de un peso normal para la estatura; y en la ingesta adecuada de micronutrientes.14-16 Las tablas 1 y 2 proporcionan estrategias para poner en práctica una nutrición cardiovascular saludable. Las recientemente publicadas Dietary Guidelines for Americans for those 2 years of age and older y el American Academy of Pediatrics Nutrition Handbook proporcionan información de referencia importante con respecto a la composición general de la dieta, la ingesta calórica adecuada a diferentes edades, los macronutrientes, los micronutrientes, el tamaño de las porciones y la elección de alimentos.14,17,18 La tabla 3 proporciona recomendaciones de calorías diarias estimadas y porciones de cereales, frutas, verduras y productos lácteos por edad y sexo. En consonancia con las Guías Alimentarias para los Estadounidenses, 2005,14,18 los aportes de nutrientes y energía de cada grupo de alimentos se calculan de acuerdo con las formas densas en nutrientes de los alimentos de cada grupo, por ejemplo, carnes magras y leche sin grasa, con la excepción de las pautas para los niños de 1 año, que incluyen leche con 2% de grasa.

Para los jóvenes de 3 años o más, las estimaciones calóricas se basan en un estilo de vida sedentario. Los niños y adolescentes más activos físicamente necesitarán calorías adicionales.14,17-19 Esta tabla se ofrece como punto de partida para el asesoramiento dietético; las recomendaciones deberán individualizarse en la práctica clínica. En la tabla 4 se indican las ingestas diarias recomendadas de sodio, potasio y fibra.18 Más adelante se expondrán directrices más completas para los lactantes, especialmente en lo que respecta a la transición de la alimentación con leche materna o fórmulas a los alimentos de mesa.

TABLA 1. Estrategias dietéticas pediátricas de la AHA para personas de más de 2 años: Recomendaciones para todos los pacientes y sus familias Un metaanálisis de estudios realizados en adultos sobre dietas bajas en grasas saturadas y colesterol sugirió que la introducción de la dieta reduce el colesterol LDL en un promedio del 12%, con una disminución de 1,93 mg/dl en el colesterol LDL por cada 1% de disminución de las grasas saturadas.38 Si se restringe aún más la grasa saturada del 10% de la energía total al 7%, la dieta de cambio de estilo de vida terapéutico aumenta la reducción del colesterol LDL al 16%.38,39 Ha surgido una confirmación pediátrica de los estudios en adultos que muestran la seguridad y la eficacia de una dieta baja en colesterol y grasa saturada. El Dietary Intervention Study in Children DISC fue un ensayo aleatorio de una dieta baja en grasas saturadas y en colesterol que se llevó a cabo durante 3 años en niños estadounidenses inicialmente prepúberes y con edades comprendidas entre los 8 y los 11 años.35 El Special Turku Risk Intervention Program STRIP fue un ensayo aleatorio de intervención dietética que se inició a la edad de destete &7 meses y en el que la educación dietética de los padres continuó hasta la edad de 7 años.40 -Ambos estudios lograron dietas en los grupos de intervención consistentes con las recomendaciones actuales de cambios terapéuticos en el estilo de vida para reducir los niveles elevados de colesterol, con una grasa total <30% de las calorías totales y una ingesta de colesterol <200 mg/día.39 La ingesta de grasas saturadas, aunque no <7% de las calorías totales, fue significativamente menor que en los niños asignados a la atención habitual.

En una amplia gama de medidas de seguridad, incluyendo medidas de crecimiento, desarrollo neurológico, función metabólica y adecuación de nutrientes, no se observaron efectos adversos de las dietas de intervención recomendadas.40,43-45 Los niveles de colesterol LDL fueron significativamente menores entre los niños que recibieron la intervención dietética en el estudio DISC y en los niños que recibieron la intervención dietética en el estudio STRIP en comparación con los controles.35,42 Y lo que es más importante, en ambos estudios los niños que recibieron la intervención dietética eran significativamente más propensos a elegir alimentos saludables.25 El seguimiento de tres años de niños con hiperlipidemia grave que seguían los cambios terapéuticos recomendados en su estilo de vida no mostró efectos adversos en el crecimiento y el desarrollo.46 La relación entre la obesidad y múltiples factores de riesgo cardiovascular, como la presión arterial elevada, la dislipidemia, la baja forma física y la resistencia a la insulina/diabetes mellitus, está bien establecida.10,47-49 Tanto el exceso de ingesta calórica como la inactividad física están fuertemente asociados a la obesidad.50 Los estudios sobre la pérdida de peso en personas con sobrepeso muestran sistemáticamente una mejora de las comorbilidades relacionadas con la obesidad, especialmente cuando las intervenciones incluyen el ejercicio regular en el programa de tratamiento.51-53 Los estudios transversales basados en la población sobre las tendencias seculares del riesgo cardiovascular han mostrado fuertes asociaciones entre el aumento de la prevalencia de la obesidad y el aumento de los niveles de presión arterial, pero tendencias inconsistentes en la dislipidemia.47,54,55 Los estudios longitudinales sobre la tendencia secular