Resultado de las elecciones en cataluna

Elecciones en Cataluña: ¿Qué significan los resultados?

Ni la pandemia de coronavirus ni la crisis económica resultante sirvieron para predecir el panorama polÃtico catalán tras las elecciones regionales del domingo. Los comicios, en los que se registró una baja participación debido a la crisis sanitaria, dieron la victoria al Partido Socialista Catalán (PSC), cuyo candidato, el ex consejero de Sanidad Salvador Illa, obtuvo el mayor número de votos y 33 escaños en la asamblea regional. Pero no fue suficiente para derrotar a los partidos independentistas catalanes, que salieron de la votación en una posición más fuerte.

En los resultados de anoche destaca el éxito de Vox, que se convierte en el cuarto grupo más importante del Parlamento de Cataluña: el partido ha tenido un éxito similar tanto a nivel regional como nacional, y actualmente es la tercera fuerza en la cámara baja del Parlamento español, el Congreso de los Diputados. Su resultado del domingo en Cataluña lo convierte en la principal referencia de la derecha polÃtica en la lucha contra el independentismo. Torra calificó los resultados de «rotunda victoria independentista», mientras que Laura Borrás, candidata de Juntos por Cataluña, afirmó que el hecho de que los partidos independentistas hayan superado por primera vez el 50% de los votos «tiene que tener consecuencias tanto para el Gobierno como para el Parlamento».

Pero Salvador Illa, el ex ministro de Sanidad español que se presentó como candidato del PSC, dijo que intentaría ser investido presidente regional, y añadió: «El significado de mi victoria es muy claro: es hora de pasar página». El presidente del Gobierno español, el líder socialista Pedro Sánchez, felicitó en Twitter a su antiguo compañero. «El socialismo ha ganado las elecciones», escribió.

«Fantástica noticia para hacer posible el cambio y el reencuentro. Gracias, Salvador Illa, por devolvernos el sueño de forjar un futuro mejor para Cataluña y España. » Illa se ha comprometido a curar las divisiones y a «volver a coser Cataluña» si es elegido, pero los partidos independentistas han respondido a la fuerte presencia del PSC en las encuestas preelectorales acordando no hacer ningún pacto que le ayude a entrar en el gobierno.

Aragonès, que ejerce de presidente en funciones de Cataluña, ha tachado de «amnesia» el planteamiento de Illa y ha argumentado que su partido no «pasará página» mientras los líderes independentistas sigan en prisión por su papel en el condenado intento de secesión. Sin embargo, aunque Aragonès dijo que obtener el 50% de los votos sería un impulso para el movimiento independentista, añadió que no habría ninguna prisa inmediata hacia la independencia unilateral. «Siempre hemos mantenido que es mejor acordar un referéndum con España», dijo a Reuters.

Madrid, España – Si no hay nada más, las elecciones regionales del domingo en Cataluña seguramente pasarán a la historia como las más extrañas en su profundamente turbulenta historia reciente, gracias a la pandemia de coronavirus y a las fotos de los funcionarios de voto paseando por los colegios electorales con todo el equipo médico de protección personal. Pero en lo que respecta a las alteraciones del panorama político de Cataluña, los resultados definitivos del lunes para las quintas elecciones de la región en poco más de una década resultan familiares para algunos votantes. La victoria del PSC en el voto popular es un resultado sorprendente.

El candidato del partido a la presidencia de Cataluña es Salvador Illa, que dimitió recientemente de su cargo de ministro de Sanidad para presentarse a las elecciones, una apuesta que le salió bien, ya que el partido casi duplicó sus escaños. El 14 de febrero, Cataluña celebró elecciones regionales, en las que los partidos independentistas mantuvieron su mayoría en el Parlamento catalán. Jonathan Parker evalúa lo que significan los resultados para la política en Cataluña.

Las elecciones autonómicas de 2021 en Cataluña vieron cambios dramáticos entre algunos partidos, pero confirmaron la división básica de la política catalana en dos bloques polarizados basados en la cuestión de la independencia. Aunque las elecciones no ofrecen una vía clara para salir del estancamiento de la región, el éxito de los moderados en ambos bandos significa que el proceso de diálogo estancado entre los gobiernos español y catalán puede continuar. Desde el fracaso del intento de independencia de Cataluña en 2017, ha habido una creciente divergencia entre los dos mayores partidos independentistas.

La Izquierda Republicana de Cataluña ERC, que fue la histórica antorcha del independentismo catalán, ha tratado de seguir una estrategia de diálogo con el Gobierno español, algo a lo que ha contribuido el hecho de que el Partido Popular de centro-derecha PP haya sido sustituido a nivel nacional por Pedro Sánchez y el socialdemócrata PSOE, mucho más receptivos a dichas negociaciones. Sin embargo, el socio de coalición de ERC y hasta estas elecciones el más grande de los dos, Junts per Catalunya, ha mantenido una postura unilateral de línea dura y ha seguido llamando a la «confrontación pacífica» con MadridERC, por su parte, ha proporcionado apoyo parlamentario al PSOE a nivel nacional, y las relaciones entre ERC y Junts se han ido agriando cada vez más, hasta el punto de que la idea de unas elecciones anticipadas